Elena Gómez Servera

A los 13 años se trasladó a Madrid para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento con el equipo nacional. Su mayor logro fue en 2002, a los 17 años recién cumplidos, cuando se proclamó campeona del mundo de gimnasia artística en la modalidad de suelo en Debrecen (Hungría). Los éxitos continuaron en los años posteriores. En Atenas 2004 un pequeño fallo y una muy discutida internacionalmente decisión de los jueces le apartó de disputar la final olímpica de suelo. No obstante logró terminar octava en la final individual.

El 10 de enero de 2006, Elena Gómez anunció su retirada oficial al no poder superar los graves problemas físicos que le impidieron competir desde los Juegos de Atenas.