En 1793, durante la Revolución Francesa, el gobierno decreta la disolución de los Clubes Femeninos. Entre otros argumentos se expuso que las asociaciones de mujeres, en cuanto que suponían una participación activa de éstas en política, resultaban peligrosas para los asuntos públicos pues las mujeres están más expuestas al error y a la seducción y tienen una mayor tendencia a la exaltación.



Fuente: DUHET, P.M.: Les femmes et la Révolution (1789-1794), Paris, Julliard, 1971