Fecha de publicación:23/03/2017 0:00



  • La fundación organiza una sesión informativa el lunes 27 de marzo desde las 18.00 horas en el Centro de Mayores Juan XXIII de Móstoles (c/ Juan XXIII, 6).

  • Es una iniciativa abierta a todos los mostoleños que deseen realizar voluntariado compartiendo parte de su tiempo con personas mayores que sufren soledad y aislamiento, ante la alta demanda de mayores que han solicitado acompañamiento en Móstoles



AmigosDeLosMayores1Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa Fundación Amigos de los Mayores convoca una sesión informativa este lunes 27 de marzo, desde las 18.00 horas en el Centro de Mayores Juan XXIII de Móstoles (c/ Juan XXIII, 6). El objetivo es poner en contacto a personas interesadas en hacer voluntariado con personas mayores que viven en Móstoles en situación de soledad o aislamiento.


Con esta iniciativa, que se lleva a cabo en la localidad gracia al convenio suscrito hace un año por el alcalde, David Lucas, y la directora de Amigos de los Mayores, Mercedes Villegas, Móstoles se convierte en la primera ciudad del sur de la Comunidad de Madrid en la que se han puesto en marcha estos programas de acompañamiento.


Teniendo en cuenta que en Móstoles residen 45.000 personas con más de 60 años, la convocatoria quiere dar respuesta a la alta demanda de personas mayores que han solicitado acompañamiento en el municipio.


Los voluntarios, que pueden ser de cualquier edad, deciden compartir al menos dos horas semanales con personas mayores que pasan solas la mayor parte de su tiempo o incluso no salen de casa. Esta labor de apoyo afectivo, complementario a la labor de los Servicios Sociales, permite crear vínculos de amistad de beneficio mutuo entre voluntarios y mayores.


La Fundación Amigos de los Mayores es una ONG de voluntariado que trabaja en Madrid desde 2003. En la actualidad, gracias a sus programas, más de 600 personas mayores que viven en sus domicilios o en residencias son acompañadas por voluntarias y voluntarios, que les visitan, les ofrecen su apoyo para salir a la calle y compartir experiencias con otras personas.