Fecha de publicación:4/04/2017 0:00

  • La autora, Pilar López Báez, trabaja en torno a la memoria, aunque su obra no es autobiográfica, y convierte deliberadamente a los niños en protagonistas de muchos de sus cuadros.

  • Usa una técnica en la que su realismo huye de lo fotográfico, se adentra en lo subjetivo. En esta peculiar figuración conviven el realismo tridimensional y la representación plana.



Exposición Pilar López Báez 1Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa Sala 1 del Centro Cultural Villa de Móstoles acogerá del 19 de abril al 28 de mayo, la exposición "El verano invisible", de Pilar López Báez, que ha realizado una muestra que rememora la infancia a través de técnicas pictóricas singulares.


Organizada por la Concejalía de Cultura y Bienestar Social, en esta propuesta, que incluirá visitas-taller para escolares, Pilar López Báez trabaja en torno a la memoria, aunque su obra no es autobiográfica.


Esta artista convierte deliberadamente a los niños en protagonistas de muchos de sus cuadros," porque todos fuimos niños y porque todos recordamos nuestra infancia como un momento primordial", asegura.


En ese contexto, usa una técnica en la que su realismo huye de lo fotográfico, se adentra en lo subjetivo. Los protagonistas parecen estar a punto de materializarse o comenzando a desaparecer.


La pintura construye de forma realista sólo ciertas partes, de esta forma rostros, manos, pies y algunas zonas más son reconocibles y presentan un tratamiento individualizado.


Así, en esta peculiar figuración conviven el realismo tridimensional y la representación plana. Las figuras se inscriben en fondos casi abstractos, donde simples referencias de luces y sombras y la utilización de planos de color sirven para crear espacio o para negarlo.


Según Pilar López Báez, este mundo representado no pretende ser real, simplemente busca el reconocimiento para crear un mundo subjetivo que apele al inconsciente del espectador y por ello todos los recursos pictóricos están supeditados a la construcción de este imaginario, manchas, empastes, transparencias, dibujo de línea y brochazos.


La técnica mixta le permite la exploración de nuevos tipos de representación. La pintura al óleo convive con los trazos del carboncillo y con las texturas del collage en sus trabajos, que suele realizar sobre tabla.