Fecha de publicación:26/06/2015 0:00


Del 1 al 30 de julio en el Centro Cultural Villa de Móstoles.

Esta visión de la sociedad que critica Goya es extrapolable a cualquier época. "Ese fue el motivo que me llevó a abordar su reinterpretación", comenta Guijarro.

El Centro Cultural Villa de Móstoles acoge del 1 al 30 de julio la muestra Los Caprichos, una visión de los grabados de Goya realizada por Francisco Manuel Guijarro. Se trata de una interpretación de la serie completa de Los Caprichos, como un ejercicio, explica el autor, "de homenaje desde una perspectiva distinta", ya que "no hay nada más contrapuesto al sentido conceptual de la técnica del grabado que el color".


Francisco Manuel Guijarro es titulado superior en la Especialidad de Composición y Piano, compagina la música con la pintura, disciplina en la que es autodidacta y en la que ha pasado por el estilo figurativo, abstracto y surrealista "pero sin identificarse plenamente con ninguno".


Los 80 grabadosEste enlace se abrirá en una ventana nueva del pintorEste enlace se abrirá en una ventana nueva españolEste enlace se abrirá en una ventana nueva Francisco de GoyaEste enlace se abrirá en una ventana nueva y Lucientes, representan una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII, utilizando la exageración y lo monstruoso como esquema recurrente. Para realizar esta labor, aprendió la técnica de aguafuerte y aguatinta haciendo copias de algunas de las obras maestras de Velázquez. Pero es a partir de 1793 cuando Goya saca el máximo partido de una técnica que pone al servicio de sus ideas: Los Caprichos tienen una clara intención de denuncia didáctica.


En la primera mitad de la serie, Goya presenta los grabados más realistas y satíricos, criticando desde la razón el comportamiento de sus contemporáneos. En la segunda mitad abandona la racionalidad y representa su crítica mediante fantasmagorías, visiones delirantes y criaturas monstruosas.


No se trata, pues, de estampas ideadas para decorar; su objetivo es la crítica de todo lo vil y grotesco presente en la nobleza, la aristocracia, el clero, y la sociedad en general, instituciones en las que Goya ve los mismos monstruos que pinta.


Esta visión de la sociedad que critica Goya es extrapolable a cualquier época. "Ese fue el motivo que me llevó a abordar su reinterpretación", comenta Guijarro. "Elegí el color y el detalle como elementos destacados de esta reinterpretación. El color, por la originalidad de la propuesta, nunca hasta ahora abordada en la totalidad de la serie, añadiendo al sentido programático del grabado una nueva vivacidad, dinamismo, contraste y visión estética. Utilizo una pintura amable y equilibrada y he procurado ser fiel a la obra original. El detalle, para ahondar en el sentido de cada grabado, clarificarlo, conocer los personajes y su entorno, trasladando a un primer plano todo ese mundo de pormenores que enmarcan el motivo principal de la obra".


La sala de exposiciones permanecerá abierta durante el mes de julio de 9 a 15 horas.


más información:

www.mostoles.es

facebook.com/ayuntamientomostoles