Fecha de publicación:9/02/2016 0:00

La muestra de este joven madrileño con síndrome de Down destaca por sus encuadres, la luz, casi siempre natural y por sus temas que captan la fuerza de lo diferente.






La sala polivalente del Museo de la Ciudad acoge del 17 de febrero al 13 de marzo de 2016, `Mi mirada II´, la segunda exposición del fotógrafo madrileño Javier Benavides. La muestra podrá visitarse, de forma gratuita, de martes a viernes, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00; los sábados y domingos de 11.00 a 14.00 horas.


Javier, un joven con síndrome de Down, sorprende con imágenes que captan la fuerza de lo diferente. Para él la fotografía no es solo su principal afición, a la que dedica gran parte de su tiempo, sino su manera de expresar una sensibilidad que destaca elementos y perspectivas más allá de lo obvio. Totalmente autodidacta, sólo el autor decide lo que quiere fotografiar y cómo hacerlo. Cualquiera que salga a hacer fotografías con él (amigos, familia, otros fotógrafos) comprueba después cómo las imágenes captadas por Javier son distintas a las de los demás.


La muestra actual refleja una evolución en el trabajo con los encuadres y la luz, casi siempre natural, pero sigue constituyendo una colección de detalles inesperados, su sello personal, y de todo aquello que llama su atención.


Un autor polifacético


Javier realizó su primera exposición individual en la Fundación Pons de Madrid en enero de 2014 – todo un hito para una persona con síndrome de Down.


Su trabajo tampoco ha pasado desapercibido para los jurados de los concursos a los que ha presentado obras: en 2010 fue premiado por la Compañía Vodafone en el concurso del programa `Promentor´ de la Universidad Autónoma de Madrid, del que Javier fue alumno. En noviembre de 2014 obtuvo el tercer premio en el concurso de fotografía convocado por la Asociación Avante Tres.


Cuando no está haciendo fotos, Javier realiza diversos talleres en el Centro Ocupacional Nazaret, de la Comunidad de Madrid. Es un entusiasta del fútbol, tanto como practicante (su deporte favorito junto con la natación, en que ha competido varios años) como espectador. Su otra gran afición es la cocina, donde tiene buena mano y mejor paladar. La comida es, asimismo, uno de los temas recurrentes de su fotografía.