Fecha de publicación: 23/12/2014 0:00

 

Como en otras ocasiones, la colaboración de los ciudadanos ha sido esencial en la lucha contra este grave delito.

 

 

 

 

Desde hace unos años, Móstoles mantiene una tasa de criminalidad inferior en cinco puntos respecto a la media de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, desde el mes de mayo, los robos en domicilio se incrementaron de forma alarmante, hasta que agentes de Policía Nacional de la Comisaría de Móstoles detuvieron a los autores y le ocuparon parte del botín que habían robado y los instrumentos con los que manipulaban los bombines de la cerradura de las viviendas. Estas detenciones se llevaron a cabo el pasado mes de septiembre, con un efecto inmediato. Los robos cometidos por ese modus operandi (atacando el bombín) bajaron casi a cero.

 

 

Cuando en la Comisaría pensaban que con esta operación policial los robos en domicilio volverían a las cifras habituales (15 de media mensual), se empiezan a disparar los robos en los pisos situados en plantas inferiores por el procedimiento del “escalo”, llegando a la alarmante cifra de 4 ó 5 robos de media semanal

 

La Brigada de Policía Judicial empieza a analizar los datos que aportan las víctimas y algunos testigos y llegan a la conclusión de que los comete un solo autor, utilizando el mismo modus operandi en todos ellos. Éste consistía en acceder a la terraza del primer o segundo piso utilizando una cuerda. Después, con esa misma cuerda, o con sábanas o mantas de la propia vivienda, descolgaba los efectos hasta la vía pública. En algunos de estos supuestos, la terraza se encuentra a varios metros de altura con respecto a la calle, lo que hizo sospechar a los investigadores que el autor debía tener unas habilidades y condiciones físicas especiales. Los efectos de los que se apoderaba eran, principalmente, bicicletas, material de gimnasia o tablas de planchar que encontraba en la terraza. En algunas ocasiones llegó a sustraer dinero, utensilios y aparatos electrónicos del salón de la vivienda.

 

 

La información y las características que proporcionaron algunos testigos, hizo posible que los investigadores completaran el perfil del autor y las franjas horarias en las que actuaba. Con estos datos, la Brigada de Seguridad Ciudadana establece dispositivos de prevención específica y la Brigada de Policía Judicial avanza en sus investigaciones. La combinación de esfuerzos de ambas Brigadas no tarda en dar sus frutos. Se consigue detener in fraganti al autor, ocupándole, en esos momentos, los efectos que acaba de robar y la cuerda que habitualmente utilizaba para escalar a las viviendas.

 

Una vez detenido, con los datos recopilados hasta ese momento y los que se van obteniendo en las sucesivas investigaciones, se esclarecen varios robos en domicilio que había cometido, durante los últimos dos meses, en Móstoles, Madrid e Illescas. Se comprueba que este individuo, nada más cometer el hecho, vendía lo robado en las casas de compraventa de objetos de segunda mano, situadas en Móstoles, Madrid y en otras localidades próximas y, en algún caso, en Internet. A pesar de las dificultades que entraña la localización de efectos en estas circunstancias, se han recuperado seis bicicletas, una tablet y una tabla de planchar, a lo que hay que añadir otra serie de medios de prueba obtenidos por los investigadores, como documentos relativos a compraventa en “segunda mano”, reconocimiento de testigos y varios informes periciales de Policía Científica.

 

Una vez más, cabe destacar la importancia de la colaboración ciudadana, sin la cual este nivel de eficacia policial en los robos en domicilio no hubiera sido posible. Por este motivo, desde la Comisaría de Policía Nacional siguen solicitando a los ciudadanos que, cuando se haya cometido un delito o sospechen que se va cometer, llamen al 916480000 o al 091.