Fecha de publicación:8/06/2021 0:00
  • El Gobierno Local considera que la apertura del juicio oral al exvicepresidente Ignacio González, reafirma las sospechas sobre la presunta corrupción que durante años han llevado a cabo los gobiernos del PP y la irregular adjudicación de las obras, que el exalcalde del PP Esteban Parro autorizó.

Obras tren navalcarnero (1)-pImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoObras tren navalcarnero (1)-pEl Gobierno de Móstoles espera que la decisión del juez del Caso Lezo de abrir juicio oral al exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por la presunta adjudicación irregular de las obras del tren de Móstoles a Navalcarnero permita esclarecer los hechos y que se reanude la construcción de esta conexión ferroviaria que podría suponer importantes ingresos para los vecinos de la ciudad.


Para el Gobierno Local, formado por PSOE y Podemos, la apertura de juicio oral reafirma las sospechas sobre la presunta corrupción que durante años han llevado a cabo distintos gobiernos del Partido Popular. El exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, se habría embolsado unos 2,5 millones en mordidas por esta adjudicación a OHL. Una adjudicación que se produjo durante el Gobierno de Esperanza Aguirre, cuya entonces consejera de Infraestructuras, María Dolores de Cospedal (hoy también imputada en la trama Kitchen) firmó un convenio para soterrar el tren a su paso por Móstoles con el exalcalde imputado por la Púnica, Esteban Parro, de cuyo Gobierno formaba parte y era mano derecha, la actual portavoz del PP, Mirina Cortés, que ha permitido que los vecinos sufran durante años las consecuencias de esta adjudicación irregular.


Ni el soterramiento de 3 kilómetros, que evitaría la división de la ciudad, ni el tren, que cubriría los 15 kilómetros que separan Móstoles de Navalcarnero, llegaron. La empresa paralizó las obras en 2010, con más 140 millones invertidos, provocando que, durante años, la ciudad haya estado abierta en canal, generando grandes pérdidas económicas a la hostelería, el comercio y numerosos perjuicios para los vecinos. A nivel de infraestructuras, Móstoles sigue sin paradas de tren en Parque Coimbra y, tampoco, hay conexión ferroviaria con la plataforma logística Puerta del Atlántico, otro megaproyecto fracasado del PP.


La llegada del tren habría supuesto un revulsivo económico para las empresas locales y habría ayudado a reactivar las finanzas de muchas de ellas en un año tan complicado como el que hemos vivido. "Nuestras empresas no han recibido ninguna ayuda del Gobierno de Díaz Ayuso durante la pandemia y aún encima, ven bloqueada la construcción de unas vías del tren que facilitarían las comunicaciones con la ciudad y entre distintos barrios y que podría ayudar a reactivar sus negocios", denuncia la Alcaldesa.


El Ejecutivo de Noelia Posse lleva años reclamando que se reanuden las obras en beneficio de los vecinos de la ciudad. Tras las informaciones publicadas, la Primera Edil reitera a la Comunidad de Madrid la necesidad de poner en marcha las obras del tren Móstoles-Navalcarnero, que beneficiarían no solo a los barrios más consolidados sino a futuros desarrollos urbanísticos en la ciudad.