Cuidándonos Frente al Calor

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Dirección General de Salu Pública

CONSEJERÍA DE SANIDAD

CUIDÁNDONOS FRENTE AL CALOR


Las altas temperaturas pueden producir efectos perjudiciales para la salud de las personas por sus efectos tanto indirectos como directos. Por ello es muy importante conocer los riesgos asociados al calor y las medidas de prevención frente al mismo que se deben tomar en esta época del año.


Cuidándonos Freente Calor 2019 200x300Cuidándonos Freente Calor 2019 200x300Los efectos directos del calor son debidos por una parte a la pérdida de sales y agua que se produce a través del sudor, y por otra, a la dilatación de los vasos periféricos circulatorios, que hace que exista menor disponibilidad de sangre en ciertos órganos. Estos efectos se pueden dar en todas las personas y afectarían al organismo en tres grados, que de menor a mayor gravedad serían: el estrés por calor, definido como las molestias y tensión psicológica asociada a la exposición a elevadas temperaturas; el agotamiento por calor, con síntomas que incluyen sed intensa, debilidad, mal estado general, ansiedad, vértigo, mareos, y dolor de cabeza; y el golpe de calor, donde la temperatura corporal se incrementa por encima de 40 °C, y hay una disfunción del sistema nervioso central con delirio, convulsiones o coma. Una persona que sufre un golpe de calor se encuentra en una situación grave, considerándose una urgencia que requiere ayuda inmediata, por lo que hay que avisar cuanto antes al 112 y/o asistencia socio sanitaria más cercana. Mientras, es conveniente mantener a la persona tumbada y refrescarla rápidamente, con toallas húmedas o abanicos.


En cuanto a los efectos indirectos, el calor más intenso facilita la descompensación de enfermedades crónicas (sobre todo las respiratorias y las cardiovasculares).


Cualquier persona que no tome las medidas de prevención adecuadas es susceptible a sufrir los efectos negativos del calor en su organismo, pero existe una serie de grupos más vulnerables a estos efectos, como pueden ser las personas mayores (especialmente de más de 80 años) y más si viven solas, en pisos altos o con malas condiciones de viviendas; las personas con demencias o trastornos cognitivos; las personas que han sido dadas de alta hospitalaria recientemente; menores, especialmente de corta edad (menores de tres años, sobre todo los bebés); las personas con alguna patología crónica (cardiovascular, respiratoria, renal, hipertiroidismo, obesidad mórbida o mental); las personas alcohólicas o en situación de mendicidad y las personas deportistas o quienes trabajan al aire libre.


Para protegerse del calor y evitar sus efectos negativos conviene seguir una serie de medidas o recomendaciones:

  • Beber con frecuencia bastante agua, zumos de frutas, refrescos o bebidas isotónicas (al menos 2 litros diarios) aunque no se sienta sed. Y no abusar de bebidas con alcohol, con mucha cafeína o muy azucaradas pues pueden hacerle perder más líquido corporal.

  • Realizar comidas más ligeras y que ayuden a reponer las sales minerales perdidas con el sudor (gazpachos ligeros, ensaladas frías, verduras, etc.), evitando las comidas copiosas.

  • Protegerse del sol, evitando salir a la calle en las horas más calurosas del día. Al salir, utilizar ropa ligera de colores claros, cubrirse la cabeza con un sombrero o gorra y usar gafas de sol, además de cremas de protección solar.

  • Evitar esfuerzos y no realizar deportes al aire libre en las horas más calurosas (de 12.00 a 17.00 horas).

  • Bajar las persianas y los toldos de las fachadas expuestas al sol.
  • Permanecer durante el mayor tiempo posible en los lugares más frescos, a la sombra o en sitios climatizados y refrescarse siempre que se necesite.

  • Nunca dejar a nadie, sobre todo niños pequeños, ancianos o enfermos crónicos, en un vehículo expuesto al sol en verano.

  • Informarse del estado de salud de las personas vecinas que viven solas y ayudarles, poniéndoles en contacto con los Servicios Sociales de su localidad.

  • Conservar adecuadamente los medicamentos. En caso de que se esté tomando algún medicamento y aparezcan síntomas no habituales, consultar a los profesionales sanitarios de referencia para valorar si es necesario modificar el tratamiento.

Si notamos alguna indisposición por el calor, es conveniente pedir ayuda a las personas más próximas, convivientes o vecinos/as. Si aparece gran sudoración junto con sensación de debilidad o mareo, calambres musculares, dolor de cabeza, etc., hay que dejar toda actividad, beber líquidos y refrescar el cuerpo. Si los síntomas se agravan, consultar al Centro de Salud o llamar al 112.


La Consejería de Sanidad dispone de un Plan de Vigilancia y Control de los Efectos en Salud de las Olas de Calor diseñado para minimizar sus consecuencias. Es un plan preventivo en el que se informa con antelación suficiente, tanto a la población general como a profesionales sanitarios y de servicios sociales, para que en caso de ola de calor, la población pueda adoptar las medidas de protección adecuadas.


Este año 2019 el Plan se encuentra activado desde el 3 de junio hasta el 15 de septiembre pudiéndose acceder a él en http://www.comunidad.madrid/servicios/salud/calor-saludEste enlace se abrirá en una ventana nueva.


A través de esta página las personas también pueden subscribirse de forma gratuita para recibir información diaria del nivel de alerta por calor que tendremos en los próximos días. También es posible suscribirse a través del teléfono móvil enviando un SMS con el texto ALTACALOR al número 217035 de la Comunidad de Madrid solicitando ser dado de alta en el Sistema. La suscripción que se realiza por esta vía solo permite recibir notificaciones vía SMS -no vía e-mail- cuando se activa o desactiva una alerta.


Recuerde siempre que ante cualquier emergenciacausada por el calor, puede solicitar ayuda en el Teléfono 112


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Díptico informativo:

https://bit.ly/2WYNDG5Este enlace se abrirá en una ventana nueva

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