Los alumnos de los diferentes colegios que visitan esta exposición no sólo descubren la obra de José María Calvo, autor de las copias de estas primigenias manifestaciones artísticas, sino que se adentran en el mundo de la prehistoria. Conocen y aprenden características físicas, costumbres y formas de  vida  de estos primitivos pobladores que nos dejaron un enorme legado a través de sus pinturas.

La visita se complementa con un taller donde los alumnos viajan en el tiempo y se convierten en los primeros artistas de la Historia. Utilizando las manos como pinceles realizan su propio mural rupestre.



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